Fluyendo, bajo un manto blanco y gris que confunde mis sentidos; con el cuerpo, mitad líquido, mitad aire, espeso como una masa burbujeante que hierve sobre una placa de hielo.
Lejos, muy lejos de la comprensión y más lejos aún de la búsqueda de la comprensión, alejada de cada pregunta; flotando en el mar de los pensamientos cubierta por una tela de aceite reseco.
No sé si respiro aire, agua, crema o polvo... pero creo que respiro.
Nadie se me acerca. Mi cuerpo lidia con cadáveres que flotan a mi alrededor; esos cuerpos ausentes de vida que una vez la tuvieron, chocan conmigo, se unen y se separan, danzando al son del agua estancada y podrida. Agua que fluye despacio, espesa, parada.
No recuerdo nada antes de este momento ni recuerdo nada después; y no espero nada. Floto y espero; espero sin esperar.
Podría permanecer la eternidad en este sitio, en esta danza de cuerpos inertes; pues la eternidad se resume en este instante, este instante estancado, podrido y hermoso.
Viajo detenida en la paz de la ausencia.
Lluvia
树诗雨

No hay comentarios:
Publicar un comentario