miércoles, 7 de noviembre de 2012

la ocasión

No quiero perderme la ocasión
de verte de nuevo.
Quisiera que tu mirada
me hiciese sonreír.
Que alargaras tus manos
y me alzases del suelo.
Que con sólo mirarte
sintiese el sol salir.

No quiero perderme la ocasión
del triste reencuentro
en que te observo y no brillas
ni te siento venir.
En que tú pasas de largo
mirando hacia el cielo;
y yo saboreo un sueño
y me acuerdo de ti.

¡Cómo perderme la ocasión
de verte, comprender, y sufrir!

Lluvia

martes, 6 de noviembre de 2012

Hace frío, amigo


Hace frío, aunque no espero que lo entiendas
pero yo te lo digo igual: tengo frío. 
No se de donde viene, de dentro o de fuera,
pero crece, se ramifica y me hiela.


Esta nevando en mis entrañas desde los dedos de mis pies.
El aire es áspero en mis pulmones, y el respirar
quema mi garganta, me oprime, mas difícil cada vez.
El oxigeno se atasca y la nieve se amontona en mis piernas.


Hace frío, amigo, como vistes esas prendas! 
Las nubes crecen, nieva, y el aire, pesado, se ausenta...
¿no te pelan las rodillas?, ¿no te cuesta caminar?
¿no te rompe el pecho este frío glaciar?


Observo con asombro, ojos grandes, y con morados labios rotos, 
como, ignorante y alegre, subes y bajas brincando la ladera.
Si tu calor es tan fuerte, tan grande y poderoso, por favor,
cúbreme con tus brazos, con amor, y derríteme esta pena.


Lluvia
2012.11.6

domingo, 4 de noviembre de 2012

llegó el invierno

El mar sube y baja, la marea, 
sopla el viento y ruge fuerte
caen la lluvia, las hojas, 
y después, lenta, la nieve. 

Y se pregunta un árbol
¿me crecerán hojas de nuevo?
Y se preguntan la lluvia y la nieve
¿dejaremos de caer?
Y gime el viento, cansado, 
¿pues no me calmaré?

El comienzo de un ciclo,
el principio de una estación,
si ya comenzó a mi pesar...
¿estaré preguntándome
todo el invierno
cuándo va a terminar?

No tuve tiempo de esquilar
y tejer la lana,
no tuve tiempo de coser
ni hacerme una toquilla,
ni un gorro, ni una bufanda.

El frío llegó despacio,
lo vi venir, parada, quieta,
sin esquilar, sin tejer,
sin coser, sin abrigarme.

Y el viento golpeó mi rostro
con fuerza... y me caí,
sin remedio, sobre una piedra.
Y aún me pregunto
¿a qué se debe mi sorpresa?





Lluvia


2012.11.4