Escucho unas frases...
sé que son mentiras
sé que no son ciertas
pero escucho...
Pido a tus labios
que me hablen,
que yo escucho.
Pido a tus cuerdas vocales
que vibren,
que yo escucho.
Pido a tus manos
que escriban,
que yo leo.
Son todo mentiras,
mentiras de tu cuerpo,
mentiras de tu mente,
rosas en tus labios,
clavos oxidados.
Clávame uno
detrás de otro
y otro después,
y dale pulsaciones
agónicas a mis venas.
Yo sé que no es verdad
pero la verdad
es mentira
y la mentira es verdad,
y será, así tu quieras.
Háblame, cuéntame
tus dulces,
tus hirientes mentiras.
Pero que sean tus labios,
que sean tus cuerdas vocales,
que sean tus manos...
que seas tú en mi vida.
Y sólo te pido
te imploro de rodillas
que no te calles.
Lluvia
树诗雨

No hay comentarios:
Publicar un comentario